
(foto del autor. Mis disculpas al hombre del fondo, que se interpuso accidentalmente en el momento justo de la toma de la foto)
En fechas recientes se ha desarrollado en España un intercambio de opiniones entre dos escritores que representan estilos literarios distintos y poseen enfoques diversos respecto a la literatura, la historia y el entorno editorial.
Arturo Pérez-Reverte, nacido en Cartagena, Murcia en 1951, representa a la generación de los Boomers, mientras que David Uclés, originario de Úbeda, Jaén y nacido en 1990, forma parte de la generación Milenial. El primero es un autor consagrado, académico de la Lengua, periodista de investigación y corresponsal de guerra, galardonado con muchas distinciones y con una larga trayectoria como escritor, siendo conocido principalmente por sus novelas históricas de la saga de “Alatriste” en la que combina ambientaciones históricas reales con personajes de ficción contextualizados conforme a la época narrada.
David Uclés es un joven entusiasta del realismo mágico propio de las décadas del “periodo de entreguerras” (1920-1940) en cuyos autores se inspira, movimiento que buscaba transformar la realidad para generar una versión alternativa al mundo real. En este contexto, se recurre a figuras como avatares, alter egos o personajes propios de los juegos de rol, dentro de una literatura fantástica que abunda en mitos, leyendas y estereotipos.
Actualmente, está en tendencia, en todo el mundo, escapar de una realidad insatisfactoria e inestable para sumergirse en universos de fantasía donde todo parece estable, perfecto y positivo, algo muy asociado principalmente con la mentalidad adolescente y juvenil: romanticismo, rebeldía y ese torbellino emocional característico de la juventud. Desde una perspectiva social, puede entenderse como una forma de evadir la realidad que no desea vivir.
Actualmente, los Milenial están construyendo su propio mundo mental y experimentando nuevas formas de rebeldía. Muchos ya se están integrando al mercado laboral, mientras que otros siguen buscando su primer empleo. Para este grupo, la transición a la edad adulta representa un periodo marcado por la incertidumbre, el cambio, los temores y la inseguridad personal. La meritocracia, las presiones sociales y familiares, junto con promesas rotas tanto de adultos como de la sociedad, contribuyen a que el nihilismo influya en sus decisiones y elecciones. Frente a tanta presión, muchas veces optan o bien por el escapismo o las adicciones y o bien por la violencia, con ello pretenden llamar la atención y que se les tengan en cuenta.
No me malinterpreten: personalmente considero que son jóvenes excelentes y que cuentan con una sólida formación profesional. Sin embargo, su preparación en aspectos relacionados con la vida aún es muy limitada y les falta mucha experiencia. Cuando enfrentan desafíos o se exige un esfuerzo, suelen desanimarse y abandonar el camino que previamente habían recorrido, entran en bucle y vuelta a empezar. Un círculo vicioso del que pocos escapan.
El conflicto intergeneracional entre Pérez-Reverte y Uclés se inició cuando Pérez-Reverte se adentró en el sector editorial con su propio sello, así como en el ámbito del pódcast, desempeñándose como guionista de producciones históricas y literarias. De este modo, se adentró en un entorno previamente consolidado por la generación Milenial, en el que David Uclés ya había destacado como influencer y escritor emergente, que había recibido ya varios premios por su obra. La tecnología digital representa una nueva tecnología que impulsa formas innovadoras de creación literaria, apoyada por la inteligencia artificial, lo que favorece nuevos modelos de éxito en el mercado editorial.
En enero de este año, Pérez-Reverte y David Uclés se reencontraron en el ciclo literario «Letras en Sevilla», organizado por la Fundación Cajasol y coordinado entre otros por Pérez-Reverte. Uclés asistió al evento tras haber recibido una invitación de la organización, participación que estuvo posiblemente coordinada por sus editoriales dentro de la campaña de promoción de sus libros. Esta controversia ha contribuido significativamente a la difusión de sus más recientes publicaciones: “Misión en París” de Pérez-Reverte (2025) y “Las luces de las ciudades muertas” de Uclés (2026).
David Uclés rechazó la invitación debido a desacuerdos con el título de las conferencias, los participantes, el enfoque del evento y la participación anunciada de destacados políticos del PP y Vox. Lo que iba a ser una presentación de libros se convirtió en un debate político, reflejo del clima de polarización actual y la proximidad de las elecciones, en este caso las de la comunidad de Andalucía, ya que los autores tienen posturas ideológicas opuestas.
El debate sobre la temática recurrente de la guerra civil sigue siendo común entre políticos, periodistas e influencers en España. El enfrentamiento entre quienes se identifican como herederos de distintos bandos es habitual, especialmente durante campañas electorales, donde la narrativa histórica se vuelve una herramienta política. La reciente polémica en Sevilla ilustra cómo la literatura y la historia se convierten en mercancía, abaratando la promoción de libros mediante la creación artificial de polémicas inexistentes en medios y redes.
Una de las controversias planteadas por ambos autores se refiere a los derechos de autor y, en particular, al riesgo de plagio asociado al uso recurrente de herramientas de inteligencia artificial sin verificar adecuadamente las fuentes utilizadas para generar recomendaciones. En este contexto, Uclés ha presentado una denuncia contra Pérez-Reverte por presunto plagio, lo que ha desencadenado una amplia cobertura mediática.
Como resultado, Uclés ha cuestionado la reputación de Pérez-Reverte, quien, por su parte, ha respondido acusando a Uclés de distorsionar hechos históricos, específicamente al no diferenciar entre el periodo de la Guerra Civil y el de la dictadura, sosteniendo que Uclés, erróneamente, afirmaba en sus declaraciones a los medios que la guerra civil finalizó en 1975 cuando la historia real fue diferente.
La controversia, junto con las disputas políticas, se desarrolla en un contexto electoral caracterizado por una intensa competencia mediática entre los distintos candidatos para establecer el relato dominante. Esta controversia parece resultar más atractiva para Uclés que para Pérez-Reverte en cuanto a la competencia por ganar notoriedad personal con sus libros y también respecto a las ventas de sus libros. A mas polémica, mas ventas en potencia.
Durante la década de 1930 en España, bajo la Segunda República, se evidenció una notoria tensión entre escritores consolidados y nuevos autores. Por ejemplo, dentro del círculo de Federico García Lorca, que incluía a Salvador Dalí, se utilizaba el término “putrefactos” para referirse a los miembros de la Generación del 98, encabezada por Miguel de Unamuno. En contraste, la Generación del 27 se percibía a sí misma como la más destacada de las corrientes literarias de la época. Ortega y Gasset, representante de la Generación del 14, desempeñó un papel de enlace entre ambos grupos, contribuyendo así al surgimiento de la denominada Edad de Plata de la literatura española.
Tal vez sea necesaria la figura de un Ortega y Gasset para propiciar que tanto la generación Boomer como la Milenial colaboren en el surgimiento de una nueva etapa literaria. La convivencia de distintas generaciones literarias puede favorecer una mejor articulación entre la literatura, la historia y los procesos de cambio social y político.
La inteligencia artificial representa una herramienta valiosa para quienes ejercen la escritura y saben emplearla de manera adecuada, es decir comprobar las fuentes para evitar plagios. Sin embargo, su uso inadecuado por parte de autoras y autores cuyo propósito principal es obtener fama, reconocimiento o beneficios económicos mediante la publicación acelerada de libros, puede tener consecuencias negativas significativas en la calidad y ética de las obras producidas.
Como escritor, hago uso de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo, sin que esta sustituya mi criterio humano ni la considere un ente con vida propia. La inteligencia artificial es una máquina diseñada para buscar, procesar y recopilar información mediante algoritmos definidos por sus desarrolladores. Es responsabilidad del autor conservar su estilo personal y marca única en cada escrito.
En ocasiones, elijo no seguir las sugerencias de la inteligencia artificial si estas no se alinean con mi visión creativa. Aunque el resultado pueda no ser perfecto ni ajustarse a todos los gustos, esto distingue al autor de la tecnología: poseemos razonamiento, capacidad de elección y criterios propios fundamentados en nuestra experiencia humana.
Un escritor auténtico no se preocupa por la cantidad de libros que produce, sino por su capacidad para transmitir eficazmente sus ideas. El desafío principal radica en enfrentarse al papel en blanco y desarrollar una obra, independientemente de su reconocimiento o éxito público. Asimismo, un buen escritor muestra apertura ante las críticas y es capaz de perfeccionar su trabajo aprendiendo de sus errores.
En relación con el debate entre Pérez-Reverte y Uclés, considero que los argumentos de Pérez-Reverte resultan más sólidos. Uclés aún tiene que mejorar, aprender y aceptar consejos. Creo que podría sobresalir más si no acepta las críticas constructivas relacionadas con su trabajo. Sería recomendable que Uclés centrara sus esfuerzos en perfeccionar su estilo y optimizar el uso de sus fuentes, en lugar de enfocarse exclusivamente en la fama y publicar libros de forma rápida.
Aunque llevo poco tiempo escribiendo, voy identificando errores en mi técnica y los corrijo paulatinamente. Me esfuerzo por perfeccionar mi estilo y aprender a utilizar la inteligencia artificial de forma adecuada. Mis libros todavía no han alcanzado gran difusión y están dirigidos a un público muy específico; sin embargo, disfruto plenamente del proceso creativo y de la investigación historiográfica. Siento un afecto especial por mis obras ya publicadas, similar al que un padre siente por sus hijos.
Próximamente publicaré una biografía histórica sobre una mujer que vivió a lo largo de todo el siglo XX y estuvo presente en cada uno de sus periodos. Su vida política fue reconocida y su historia me inspiró a emprender este nuevo proyecto. Gracias al proceso de investigación y documentación, han surgido nuevas ideas para futuras investigaciones.
Invito a Uclés, como escritor emergente, a disfrutar del proceso de escritura, manteniendo su rebeldía pero evitando caer en las trampas del capital. También animo a Pérez-Reverte a apoyar a escritores nuevos en eventos que deberían promover el debate en vez de la confrontación. Los escritores como usted pueden hacer mucho para acabar con la polarización.
Le invito a que no se convierta en un “putrefacto” (en referencia a la terminología de Lorca y Dalí), sino en un Ortega y Gasset. Nunca es tarde para mejorar las relaciones intergeneracionales, le recomiendo que vuelva a sus orígenes a cuando quiso contarle de forma amena a su hija la historia de esa parte de la historia que tanto le gusta. Será ya adulta, pero seguro que no despreciará una obra suya. Siga escribiendo para ella.
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